CONDICIÓN CARDÍACA

Se ha demostrado que las enfermedades periodontales están asociadas con las enfermedades cardíacas. Aunque ésta no es una relación de causa-efecto, padecer una enfermedad periodontal sí incrementa el riesgo de sufrir una enfermedad cardíaca.

EL MANEJO DE TU CONDICIÓN CARDÍACA Y SALUD ORAL

La enfermedad periodontal es una enfermedad inflamatoria en la que el cuerpo reacciona frente a las bacterias en la placa dental a través de un proceso inflamatorio. La inflamación ayuda al cuerpo a pelear contra las bacterias y sus derivados, pero los químicos producidos no sólo actúan localmente en las encías sino que también se dispersan a otras partes del cuerpo -principalmente el corazón- a través del flujo sanguíneo. Los químicos pueden afectar las paredes de los vasos sanguíneos e incrementan la probabilidad de que se produzcan coágulos de sangre. Por este motivo, muchos científicos médicos y dentales consideran que una buena salud de las encías es incluso más importante para aquellos que padecen una enfermedad cardíaca.

 

Ilustración: la inflamación crónica es uno de los elementos más frecuentes encontrados en la enfermedad periodontal y la enfermedad cardíaca crónica.

 

También hay otro camino que relaciona la boca con el corazón. Las enfermedades periodontales y otras condiciones y procedimientos pueden provocar que los microorganismos de la boca ingresen en el flujo sanguíneo y se depositen en las paredes del corazón, resultando en una condición conocida como endocarditis. Las condiciones que hacen que el corazón corra un mayor riesgo de endocarditis incluyen:

 

  • Válvulas cardíacas artificiales o válvulas cardíacas reparadas con material artificial
  • Antecedentes de endocarditis
  • Trasplante cardíaco con una función anormal de alguna válvula
  • Ciertos defectos cardíacos congénitos

Tomar antibióticos antes de un procedimiento dental (que incremente el riesgo de microorganismos ingresando en el flujo sanguíneo) puede reducir el riesgo de endocarditis. La Asociación Cardíaca de los Estados Unidos ha emitido recomendaciones sobre la profilaxis antibiótica para éstas y otras condiciones para personas que se someten a determinados procedimientos dentales. Tu dentista y cardiólogo o médico podrán determinar si corres riesgo de sufrir endocarditis y si te proporcionarán o no profilaxis antibiótica. Hoy en día, no muchas condiciones requieren de una profilaxis antibiótica.

 

Ya sea que tengas una enfermedad cardíaca o sufras de una condición que te ponga en riesgo de endocarditis, minimizar la carga bacteriana en tu boca será beneficioso no sólo para tu salud oral sino también para tu salud general.

 

¿QUÉ HACER?

1. Hazte una revisión

 

Programa una revisión dental y cuéntale a tu dentista sobre tu condición cardíaca atan pronto como te la diagnostiquen. Tu dentista e higienista dental trabajaran contigo para asegurarse que la salud de tus encías sea buena y que se minimice el peso bacterial de la placa dental a través de las limpiezas profesionales y una técnica adecuada de buena higiene oral en el hogar.

 

2. Esfuérzate para realizar la mejor higiene oral posible. Utiliza el mejor cepillo de dientes.

 

For all teeth and gums:

 

Cepilla todos los dientes y encías minuciosamente con un cepillo de buena calidad diseñado para alcanzar y ayudar a limpiar todas las áreas de difícil acceso. Es aquí donde la placa dental se acumula– especialmente a lo largo del margen y debajo de las encías y entre los dientes.

 

Ilustración: los cepillos de dientes con cerdas extremadamente estrechas pueden llegar más lejos -debajo de las encías y entre los dientes, en las áreas de difícil acceso- que las tradicionales cerdas “de puntas redondeadas”.

 

 

Sostén el cepillo de modo tal que las cerdas apunten hacia el margen de la encía en un ángulo de 45 grados con respecto a las raíces del diente. Desliza el cepillo hacia delante y atrás, asegurándote que todas las superficies y todas las caras de los dientes sean cepilladas equitativamente. Hacerlo correctamente, debería tomar aproximadamente dos minutos. Consulta con tu higienista dental acerca de qué técnica es la más adecuada para tu boca.

Ilustración: Una de las claves de la Técnica de Bass es ubicar las cerdas en un ángulo de 45 grados respecto al diente.

 

Entre los dientes:

 

Los cepillos no pueden limpiar todas las áreas de difícil acceso entre los dientes—un lugar que a menudo sangra y en donde comienzan las enfermedades periodontales. Utiliza un cepillo interdental a diario para limpiar entre cada uno de los dientes. Utilizando un producto correctamente diseñado, la limpieza interdental resultará muy sencilla y muy efectiva. El hilo dental también puede ser utilizado en lugar de, o conjuntamente con, los cepillos interdentales aunque suela creerse que el uso del hilo dental es más difícil.

 

Pasta dental:

 

Utiliza una pasta dental fluorada dos veces por día, cepillándote durante dos minutos para obtener los mejores resultados del flúor uniéndose al esmalte. Si eres propenso a sufrir erosión dental, intenta elegir una pasta suave y poco abrasiva y evita las pastas blanqueadoras que pueden resultar más abrasivas para la superficie dental ablandada.