SENSIBILIDAD AL FRÍO Y AL CALOR

La sensibilidad dental es muy frecuente y en algún momento de sus vidas, todos los adultos padecen esta condición. La sensibilidad dental debería ser evaluada por un dentista, dado que en algunas ocasiones el malestar es signo temprano de una enfermedad dental.

¿CUÁL ES EL PROBLEMA?

Este dolor representa sensibilidad dental. La sensibilidad no debe tomarse a la ligera dado que puede llegar a ser un síntoma de que algo ocurre en un diente, como por ejemplo caries, un empaste roto o un absceso dental. La sensibilidad dental puede tener muchos orígenes.

 

La buena noticia es que la mayoría de los casos de sensibilidad dental son una condición conocida como hipersensibilidad de la dentina y pueden ser fácilmente tratados. Sólo un dentista puede realizar un examen minucioso y un diagnóstico adecuado en alguien que experimenta esta sensibilidad. Por eso, consulta con tu dentista, ¡no tienes que tolerar esta condición tan dolorosa!

 

¿CUÁL ES LA CAUSA?

La forma más frecuente de sensibilidad dental es la hipersensibilidad, que se presenta cuando la encía retrocede para exponer algunas raíces del diente o cuando hay alguna pérdida de esmalte, el duro recubrimiento exterior de la corona del diente. En ambos casos, la dentina queda expuesta en la boca y se sensibiliza especialmente ante al frío, pero también ante el calor, el tacto, y los alimentos y las bebidas azucaradas y ácidas.

 

Ilustración: la recesión de las encías expone las raíces sensibles de los dientes.

 

Ilustración: A la izquierda se observan dientes que han salido recientemente en la boca, completamente recubiertos con el esmalte dental. A la derecha se observa una erosión moderada con una dentina sensible expuesta, dado que el esmalte se perdió.

 

Otras causas menos frecuentes de la sensibilidad dental son la caries, empastes rotos o completamente nuevos, un tratamiento periodontal o blanqueamiento dental.

 

¿QUÉ HACER?

Si el dolor no se presenta con frecuencia y no es muy severo, intenta cambiar por una pasta dental que desensibilice (igual a una pasta dental que insensibiliza) y un cepillo sensible con cerdas ultra suaves. Después de algunos días de uso, deberías sentir un alivio. Cepíllate minuciosamente y no evites ningún área sensible, para asegurarte que la medicación presente en la pasta dental llegue donde se necesita y también que toda la placa dental sea removida, dado que esto puede empeorar la sensibilidad. Evita los alimentos y los jugos ácidos y las pastas dentales blanqueadoras o anti-sarro. Determinados enjuagues bucales son ácidos y pueden contribuir a la sensibilidad.

 

Si el dolor de la sensibilidad no cesa aproximadamente cuatro semanas después de haber comenzado a utilizar la pasta dental que desensibilice y el cepillo con cerdas ultra suaves, consulta con un dentista. El dentista podrá investigar la causa y proporcionarte otras opciones para aliviar la causa y los síntomas.

 

Durante tu próxima visita de rutina, consulta a tu dentista o higienista dental sobre las técnicas de higiene oral, la elección del cepillo más adecuado y otros accesorios para aliviar la sensibilidad.