MI HIJO NO QUIERE LAVARSE LOS DIENTES

El interés y la atención de los niños hacia la higiene personal varía, y el interés que tienen en su boca y su limpieza no es diferente. Los niños pueden simplemente mostrarse poco colaboradores y no permitir que el adulto acceda fácilmente a su boca con el cepillo de dientes. Los niños más grandes pueden pensar que no es muy divertido, que tienen otras prioridades o pueden elegir hacer de la higiene oral diaria un tema de controversia frente a sus padres o adultos a cargo.

Previo Siguiente Consejos sobre los niños pequeños:

Como con tantos otros temas en este grupo etario, no existe una única solución ni una solución fácil. A medida que a tu niño le salen más y más dientes y comienza a consumir una variedad más amplia de alimentos, el cepillado habitual se convertirá en algo de extrema importancia. Aquí hay algunos consejos que puedes aplicar con los niños más pequeños:

 

  1. Utiliza una pasta dental que tenga un sabor suave. La mayoría de las pastas dentales habituales tienen sabores que los niños pueden considerar muy fuertes o desagradables. Sólo se debe utilizar una pequeña cantidad de pasta dental. Si crees que la pasta dental puede ser parte del problema, prueba con sabores más suaves o incluso intenta el cepillado sin pasta. Sin embargo, aunque cepillarse sin pasta dental es mejor que no cepillarse, ten presente que la pasta dental fluorada fortalece el esmalte de los dientes y protege contra la caries. Consulta con un dentista sobre otras formas de protección fluorada.
  2. Utiliza un cepillo pequeño que sea adecuado para tu niño. Antes de comprar un cepillo para tu niño, verifica la edad en el paquete. Los cepillos de niños vienen en diferentes colores y con muchos personajes ficticios conocidos para que el cepillado sea más divertido y motivador.
  3. A los niños más pequeños les encanta copiar muchas de las cosas que hacen sus padres, ¡así que intenta hacer del cepillado una de esas cosas! Siéntate en el piso del baño o en otro lugar adecuado, como por ejemplo frente al espejo, para que tu niño pueda ver lo que haces con el cepillo y pueda intentar copiarte. Una vez que el niño pueda ubicar el cepillo dentro de su boca, pasa a la siguiente etapa: permítele que sostenga tu cepillo, y “cepille” tus dientes. Esto lo ayudará a familiarizarse con el proceso y eventualmente el niño permitirá que tu hagas lo mismo por él. Sin embargo, no compartan los cepillos, ya que las bacterias que causan la caries pueden ser transferidas de tu boca a la del niño e incrementar el riesgo de que sufra caries. La hora del baño también resulta una buena oportunidad para intentar cepillarse en la bañera, junto a sus juguetes, etc.

 

Recuerda: Incluso si tu niño pequeño acepta el cepillado, recuerda que el/ella no tiene la destreza manual necesaria para realizar el trabajo minuciosamente. Por eso, igualmente necesitarás ayudarlo/a. Utiliza una pasta dental fluorada con sabor suave para ayudar a fortalecer el esmalte dental. Sólo debe utilizarse una pequeña cantidad de pasta dental para mantener una baja dosis de flúor. Recuerda mantener todos los tubos de pasta dental fuera del alcance de los niños.

Ilustración:  En los niños menores a 2 años, aplica sólo una pequeña cantidad de pasta dental fluorada

Consejos sobre los niños más grandes:

No cepillarse los dientes entra en la misma categoría de no hacer la tarea, no limpiar la habitación, no bañarse o no sacar la basura. Naturalmente, los niños se sienten más atraídos por las actividades de disfrute. Es poco probable que la lógica y la razón los persuadan sobre las consecuencias de las enfermedades dentales en un futuro. Si las consecuencias no son visibles en las próximas horas, entonces a la mayoría de los niños no les preocupará. Alentar comportamientos saludables puede ser difícil, pero es parte de la crianza. Siempre sé un buen modelo a seguir y enfatiza los aspectos positivos en lugar de las amenazas que resultan negativas y raramente se convierten en realidad. Los aspectos positivos pueden incluir: la buena apariencia de los dientes blancos, el aliento fresco y la ausencia de olores desagradables cuando estas en contacto directo con otros, la boca se siente fresca y limpia y las revisiones de seguimiento resultan placenteras. Los comentarios negativos incluyen: dientes picados o que se caen, dolor, incapacidad de disfrutar la comida, burlas por parte de otros.

 

Aquí hay algunos consejos que puedes aplicar con los niños más grandes:

  1. Hazlos elegir entre una variedad de pastas dentales. Las pastas dentales vienen en diferentes sabores y colores, pero no a todos les gusta todos los sabores y colores. Algunas marcas pueden ser “más populares” que otras. Sin embargo, no olvides que los niños de entre 2-5 años sólo deben utilizar una cantidad de pasta dental del tamaño de un frijol. A partir de los 6 años, los niños pueden comenzar a utilizar una cantidad normal. Los niños deben escupir y no tragar el exceso de pasta dental luego del cepillado.
  2. Haz que tu niño se involucre en la elección del cepillo de dientes. Existen diferentes cepillos para todas las etapas de la niñez, con diferentes características –desde personajes favoritos hasta luces “láser” y música. Sólo asegúrate que el cepillo esté diseñado para la edad adecuada de tu niño, para que quepa correctamente en su boca y alcance todas las áreas.

  3. ¡Cepillarse antes de las comidas es bueno! Si el niño quiere disfrutar la comida, el/ella necesita tomar medidas de higiene personal incluyendo el cepillado previo. Cepillarse antes de una comida resulta positivo para la salud oral. Remover la placa dental antes de consumir azúcar significa que habrá menos bacterias en la boca para convertir el azúcar en ácido y causar caries. Además, la pasta dental fluorada endurece y fortalece el esmalte dental, haciéndolo más resistente a los ácidos de algunas comidas y bebidas, como el jugo de naranja o las bebidas gaseosas. Limpiarse los dientes antes del desayuno no debería ser negociable.

¿QUÉ HACER?

En todos los niños, el buen cuidado de la boca debería incluir:

  1. Cepillado dos veces por día con un cepillo apropiado para la edad de cada miembro de la familia– los cepillos no se deben compartir. Las cerdas deben ser suaves. Elige a tu personaje o color preferido para ayudar a identificar qué cepillo pertenece a quién. El cepillado debe ser controlado y respaldado hasta que el niño tenga la suficiente destreza manual como para limpiar todas las superficies de todos los dientes por sí solo.
  2. Utiliza una pasta dental fluorada: en el caso de los niños pequeños, utiliza sólo una pequeña cantidad, para los niños de entre 2 y 5 años, una cantidad del tamaño de un frijol y a partir de los 6 años, la cantidad habitual que usa un adulto.

  3. La limpieza interdental debería iniciarse tempranamente– una vez que los dientes del niño encajen uno al lado del otro. Utiliza cepillos interdentales e hilos especialmente diseñados para los niños.
  4. El queso es una de las colaciones más saludables para los dientes de tu niño– proporciona el tan necesitado calcio y estimula las glándulas salivales, que limpian la boca de restos de comidas y protegen contra los ácidos.
  5. Limita el consumo de bebidas ácidas (jugos de fruta y sodas) para que sólo sean parte de las comidas principales.
  6. Las visitas dentales habituales -para controlar la salud de los dientes y de las encías y el crecimiento de las mandíbulas y el rostro- deberían comenzar a partir del año de vida.
  7. En el caso de los niños más grandes que practican algún deporte y se involucran en actividades riesgosas, considera el uso de un protector bucal para prevenir lesiones en sus dientes y en su boca.